¡Vaya, vaya! Esta entrada me ha costado más de lo que quisiera, eh… estoy desempleada desde diciembre, dijeron que por recorte y todo ha sido dolorosísimo. Tardé 3 meses en procesar este evento canónico.
Me negué tanto a escribir sobre este momento que me enfermé. Sí, me enfermé durante no uno, sino 2 meses. Ha sido tan doloroso por TODOS los planes que, otra vez, se tienen que postergar. (¡Pinche vida!)
Volviendo.
Yo creí que todo iba bien en mi trabajo: cumplía, sacaba cosas, arreglaba cosas, escribía cosas. PERO. No me di cuenta que el viernes antes del despido me habían quitado accesos y borrado todo mi OneDrive. El lunes lo comuniqué y me dijeron que era por migración global, ¡mentiras!
No pude terminar pendientes durante ese lunes y a las 5pm me llegó un correo que decía 1:1 Yuriko, en los participantes estaban mi jefa y una chica de RH. «Esto ya valió», pensé.
En ese momento, yo iba manejando de regreso a casa porque había salido a comer y echar café con una amiga. Sentí una tensión brutal correr por mi columna vertebral, me puse fría y nerviosa al mismo tiempo. Le mandé mensaje de audio al esposo y a mi amiga.
Oficialmente desempleada, amigos…
Me conecté a la reunión y ahí me lo dijeron ambas. Mi reacción fue sonreír y aceptar la decisión. Me explicaron a grandes rasgos los siguientes pasos y ¡listo! Una más a las filas del desempleo en este país.
Honestamente, noté a mi jefa molesta por mi reacción, pero sonreí de nervios y porque sólo confirmaron lo que estuve pensando por una hora. Además, no suelo llorar con gente que no confío.
Me despedí de mis compañeros escribiendo en los grupos de Teams y pues que estaríamos en contacto. Es triste porque ya casi no hablo con ellos ni ellos conmigo…
El duelo…
No lloré. Después de la noticia no solté ni una sola lágrima. Salí de mi estudio, le dije al esposo lo que había pasado y él me preguntó cómo estaba le dije que bien, sonreí y seguí con mi vida.
Pasaron 2 días para que pudiera soltarme a llorar porque estaba desempleada y todo lo que eso implicaba. Fue liberador y me sentí muy triste por unos cuantos días, esto para poder aguantar toda la felicidad que se avecinaba en las fiestas decembrinas.
No le conté a nadie. Me mostré muy apática en esas fechas (más de lo usual), no disfruté el maratón navideño de Harry Potter ni el Año Nuevo (que me encanta). Pasé sin pena ni gloria esas fiestas.
(Escribir todo esto me genera un nudo en la garganta y me cuesta mucho, pero tengo que sacarlo de mi sistema)
Procesando, procesando…
He pasado por cada etapa del duelo varias veces y también he fingido que ya había aceptado mi destino y fingí estar lista para dar el siguiente paso (mientras lloraba por dentro).
Hace unos meses, cuando platiqué con mi psiquiatra le dije que ya estaba lista para darle un giro a mi carrera porque ya no creía que mi carrera como copywriter/UX Writer tuviera un futuro en próximos años.
Le dije que estaba bien y que todo estaba bien. El punto es que me desmoroné como polvorón a las 3 semanas.
Me enfermé, empecé con un cuadro alérgico que escaló a tos y luego a una infección en la tráquea que me tuvo sin poder hablar con mi voz por 2 semanas. ¡Estuvo horrible!
Pero mi cuerpo ya exigía que me hiciera cargo de mi desmadrito emocional. Fue su recordatorio de «mi reina, si no lo sacas de alguna forma, lo saco yo somatizando y va a doler más». Sí, dolió más física y monetariamente.
Me deprimí unas semanas. El esposo tuvo muchas consideraciones conmigo, la casa fue un desmadre esos días, yo apenas si comía y luego pasó algo… la comedia, el stand-up.
¿Qué sigue?
Escribir comedia me reconectó con mi parte creativa, en el momento más oscuro de mi recuperación me ayudó a mantenerme activa, a pensar, a sentir, a limpiar y sacar todo lo que traía en mi corazón y mi alma.
Me gustó hacer stand-up. ¿Será a largo plazo? No lo sé. Quiero experimentar. Quiero sanarme y, lo más importante, quiero reconciliarme con todos los planes que se tendrán que poner en pausa mientras todo empieza a tomar forma.
Tengo que reconciliarme con esta nueva realidad que no esperaba y con los cambios que este evento trajo a mi vida. Igual que tengo que aceptar que el mercado en marketing y UX está pa’l perro y eso tardará un tiempo en cambiar (si es que cambia).
Estoy en mi etapa de quererme bonito y aceptar todas las emociones que estar desempleada desencadene y pienso que esa decisión está bien.
Esto también pasará. Algún día.

La sensación de estar a la deriva y sin saber si es uno el del problema o si es como dicen, así es la pinche vida, es un escenario en el que no es fácil estar y mucho menos sobrellevar.
Afortunadamente tienes el apoyo del esposo y puedes sostenerte de algo.
No quiero sonar trillado diciendo que todo a a estar bien (aunque sé que en algún momento volverás a ver la luz :)), pero si has encontrado algo que te llena, simplemente no lo dejes ir, aprovecha el tiempo que tienes y sigue disfrutando de la pinche vida.
Completamente de acuerdo con tus palabras, soy desempleada. Yo renuncie porque el ambiente era súper tóxico. Justo para las mismas fechas que tú. Me siento súper identificada con ellas. Yo Aún sigo navegando buscando mi camino.
Sobre el stand up Justo hace poco vi una publicación y me sorprendió. Me dio gusto sigue así.
Me encanta tu actitud. Te deseo un gran aprendizaje en esta nueva faceta y aplaudo tu valentía. Todo lo mejor para ti.