He estado ausente por meses, luchando con una tristeza profunda, con el dolor y alejándome del mundo para intentar sanarme. Spoiler: no lo he logrado del todo.
Desde que me despidieron en diciembre, sentí que el mundo se desmoronó, principalmente por los planes que tenía y vi cómo poco a poco (¿dejé que?) el mundo se me vino abajo, incluyendo mi salud.
En marzo se me pegó una bacteria rarísima que me dio una traqueitis, ni siquiera sabía que la tráquea se podía inflamar, tardé casi 2 meses en recuperarme y que no se me quebrara la voz.
Estoy en mi mundo
Todo este año me he alejado de todos. La tristeza me ha apartado de personas que me agradan (¿o me agradaban?), no convivo con muchas personas porque no quiero explicar cómo me siento, ni que me miren con esa cara de lástima que ponen cuando les dices que estás deprimida.
¡Odio esa cara!
También sé que soy peligrosa cuando estoy así, suelo ser hiriente, grosera, intolerante y terriblemente directa. Quizá he lastimado a personas que me agradaban sin querer y no sé cómo arreglarlo.
Todavía no veo la salida de esta tristeza profunda en la que me encuentro, pero voy viendo la luz poco a poco. Volví a tomar antidepresivos, empecé a sufrir insomnio y me dieron medicamento para dormir porque tenía meses sin descansar. Eso me ha ayudado. Mucho.
Volví a sentir sueño, a descansar, a tener ganas de tomar una siesta en el día. Mi ánimo empezó a mejorar.
No todo es color de rosa
Hace poco me hice estudios de sangre y tengo la vitamina D por los suelos. Estoy por debajo del mínimo requerido, tengo una deficiencia importante y reparar esa falta de vitamina D es complicado porque tiene que ver con los huesos, un tejido duro, y tardaré en ver una mejoría.
Ya estoy en tratamiento. Eso me da cierta tranquilidad, ya sé qué chingados me pasaba. No tener sueño, cambios de humor, depresión, todos fueron indicadores de esta falta de vitamina D.
Igual el stand up me está salvando un poquito. Subir al escenario me da vida, a veces valgo madres arriba, otras no tanto y eso me gusta mucho. ¡Lo disfruto!
El tejido también me ha ayudado, es algo terapéutico poder crear algo con tus manos y ser paciente con el proceso, los errores, a veces deshacer el avance y rehacer con más cuidado el tejido. Luego les cuento más sobre esto.
Espero que esta tristeza me deje y pueda volver a sentir todo con matices, lo bueno, lo malo y lo regular; estoy segura que muy pronto podré volver a disfrutar de cosas que he dejado de hacer, mi salud mejorará y volveré de entre las sombras pa’ brillar más fuerte que antes.
¡Gracias por leerme! <3

ya vas pa’rriba, lento pero seguro, se que vas a seguir subiendo mucho más arriba de lo que algún día has estado, porque eres la mejor